Marta y Antonio

Hola a todos los que nos seguís, que espero que dentro de poco seáis muchos pues esto nos puede pasar a cualquiera. Os voy a contar un poquito nuestra historia:

Mi nombre es Marta,tengo 31 años, y después de muchos años de relación con mi marido, Antonio, decidimos tener un bebé. No hubo problema, lo intentamos y me quedé embarazada. Todo iba estupendamente, llevé un embarazo genial, nos dijeron que íbamos a tener una niña y todos estábamos encantados. 

A las 38 semanas (el 22 de octubre de 2012) empecé a encontrame mal, un dolor muy fuerte en el pecho no me dejaba respirar y me dirigí al hospital. Después de pasar por monitores me dijeron que la niña estaba bien y me derivaron a urgencias, donde me hicieron varias pruebas; los resultados no eran buenos, (las plaquetas las tenia en 106 cuando el mínimo son 130 y el dímero D en 1845 cuando el máximo es 230) así que la doctora Emilia García Gomez y la internista Beatriz Pombo Vide consideraron dejarme en observación durante un par de días para controlar a la niña y ver si el dolor era simplemente producido por un dolor epigástrico a causa de reflujo o había algo más (desde aquí aprovecho para darles las gracias por que si les hubieran hecho caso seguro que el resultado hubiera sido distinto), pero la mala suerte se cruzó en mi camino y a las tres horas de estar ingresada y con ibuprofeno a dosis alta en vena el dolor me había remitido así que el doctor Fernando Peña Martínez a pesar de la indicación de las otras doctoras me mandó para casa con un simple protector de estómago.(No le guardo rencor pero le pido que no deje que le vuelva a pasar esto a nadie, a la mínima duda déjela en observación por que a veces no hay marcha atrás.) 

La verdad yo me fui tranquila (siempre entenderán ellos mas que tú) y si es un simple reflujo causado por el embarazo pues total aguantaré un par de semanas que es lo que me falta para dar a luz. Pero para quedarme algo mas tranquila pedí cita en mi ginecólogo particular el doctor Luis Vazquez Illanes, quien me había llevado durante años, había sido el ginecólogo de mi hermana con el cual dió a luz y tenía muchísima fe en el. El día 24 de octubre de 2012 (dos días después de haber pasado por el hospital) fui a verlo a su consulta. Eran las cinco de la tarde, me miró a la niña y dijo que estaba bien pero yo tenía muchísimo dolor ( me costó subirme a la camilla) y como llevaba el alta del hospital diciendo que sería reflujo les hizo caso y me receta un protector de estómago mas fuerte y Buscapina. No todas las primerizas nos quejamos por nada y siempre es mejor mandar una persona sana al hospital y salir de dudas que una enferma al cementerio. 

Salí de la consulta peor de lo que entré, casi no daba caminado del dolor, me tomé dos buscapinas y el dolor era cada vez peor, pero a pesar de la insistencia de mi madre no quise que me trasladara al hospital, yo solo quería llegar a mi casa tumbarme y que me pasara ese dolor. Pero fue imposible, al llegar a casa llamaron una ambulancia por que ya no podìa ni moverme. Me miré una última vez al espejo y mi cara estaba amarilla como la yema de un huevo (yo ya sabía que no era reflujo). 

Llegué al hospital, en seguida me pusieron un calmante, pero cada vez sentía mas dolor en el pecho, quise vomitar, le dije a mi madre que me moría y me desmayé. Lo último que recuerdo es a mi amiga Ana a mi lado diciéndome que estuviera tranquila que me iban a hacer una cesárea de emergencia pues había que sacar a la niña cuanto antes. (A las 5 salí del ginecólogo y supuestamente todo estaba bien y a las 9 menos diez mi niña estaba muerta y yo me estaba muriendo). 

Me desperté 10 días después en el Hospital Juan Canalejo de la Coruña en la unidad de reanimación de críticos a donde me habían trasladado pues sufrí una terrible hemorragia en el hígado el cual se me estaba desintegrando, me quedé con 29 plaquetas y era cuestión de vida o muerte (sospechan que ha sido un síndrome de Hellp que aparece al final del embarazo o incluso después de dar a luz) del cual en el hospital de Lugo no se había dado ningún caso y en Coruña dos y las dos habían fallecido. 

Así que me encuentro con 31 años, sin mi niña (falleció en el parto) y sin posibilidades de poder tener mas pues me realizaron una histerectomia subtotal (me quitaron el útero pero no los ovarios) a raíz de la terrible hemorragia. El resto de la historia , el sufrimiento de mi familia, el mío posterior creo que sobran las palabras podeis imaginároslo. 

Esta es la causa principal por la que unas personas muy importantes en mi vida han iniciado esta iniciativa legislativa popular para que la gestación subrogada pueda ser legal en España (igual que la donación de órganos por ejemplo). 

Estamos redactando nuestra proposición de ley, en cuanto nos la acepten necesitamos conseguir 500.000 firmas en 9 meses y para eso necesitamos toda vuestra ayuda, por que hoy me ha tocado a mi, pero mañana puede ser tu hija, tu hermana, tu sobrina... 

Gracias por apoyarnos. 

Y de paso quiero agradecer a todo el equipo médico que me atendió el día 24 de octubre en el HULA, que se que no pudieron hacer mas por mi y se atrevieron a mandarme a Coruña aún pensando que no llegaría y por supuesto al doctor Gómez, al doctor Rey Simó con todo su equipo que me operaron en el CHUAC y nunca perdieron la esperanza y a todo el equipo de Reanimación del Doctor Duro que me ayudaron a salir de allí siendo mucho mejor persona (es excelente el trabajo que realizáis.)